Cómo un reloj de plata que de mis manos se funde,
y el nuevo día.
Llanto que nunca brotó para reunirse al río.
Condesando gotas de alma que permanecen en el lago de dentro de la camisa,
sin poder reunirse.
Y solo aparece en la mirada... un calcetín sin calor...
Descendiendo un poco de pintura azul para retocar la música del viento.
Poder dibujar barcos de papel que nunca llegaron a puerto.
¿Qué fue lo real?
Desde el pasado, la construcción de la ilusión.
Te venciste a ella.
¿Tocaremos puerto en algún ahora?
Se deslizó lo real de las puntas de los dedos,
mientras la mirada se dirigía al sueño,
el presente se convirtió en polvo,
que terminó abrazándose por lo que pudo y no fue.
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