jueves, 8 de julio de 2010

Enlazando estaciones

Y por fin...
llegué a tiempo....

a tiempo... que corre...

a tiempo...

a tiempo a la cita,
a la cita con nosotros mismos,
mismos seres citados cada mañana,
en la mañana, el ser, al cobijo,
cobijados en los sueños...

sueños que sazonan las fuerzas,
fuerzas que faltan a veces,
vé, pidiendo la vez para mi encuentro.

Encontrándonos ni tarde,
ni tarde ni temprano,
temprano llego,
llegó, llegaremos.



Tiempos y palabras...
que se caían del presente...

Sabiendo estar

Y me dejo llevar un poco...
y saboreo decir que no...
Y el decir sí,
esperando una posibilidad,
metiendo otra por medio.

miércoles, 7 de julio de 2010

Dualidad sin duo

La vitalidad se exilia,
seccionándose del ser,
sólo el deambular de las formas niega la muerte.

Irrealidad dibujada en mis ojos,
carretilla sin espárragos,
gabardinas en tiburones con sombreros.

Danzan al viento...

El levante trae un leve mensaje,
gastando las palabras se forma el ruido,
puzzles incompletos de realidad.

Escalando escaleras sin existencia.
Ni búsqueda ni concierto.
El ostracismo acaricia.

Ganas, sin.
Nada, sí.

Para cruzar,
para qué cursar.

A deshora

¿Dónde estás gaviota?
Devuélveme ese sueño que viví.

¿Cuándo volverán?
Heridas abiertas por las dudas sin cerrar.

¿Dónde tiende la musicalidad?
El viento apagado, susurra un grito.

Sin llegar al mar

Cómo un reloj de plata que de mis manos se funde,
y el nuevo día.

Llanto que nunca brotó para reunirse al río.

Condesando gotas de alma que permanecen en el lago de dentro de la camisa,
sin poder reunirse.

Y solo aparece en la mirada... un calcetín sin calor...

Descendiendo un poco de pintura azul para retocar la música del viento.

Poder dibujar barcos de papel que nunca llegaron a puerto.

¿Qué fue lo real?

Desde el pasado, la construcción de la ilusión.
Te venciste a ella.

¿Tocaremos puerto en algún ahora?

Se deslizó lo real de las puntas de los dedos,
mientras la mirada se dirigía al sueño,
el presente se convirtió en polvo,
que terminó abrazándose por lo que pudo y no fue.

domingo, 4 de julio de 2010

A fin ando

Rompiendo el reflejo del sol en el horizonte,
una luz que perteneció a otro tiempo.

El susurro de una caricia me mira,
los sentidos se inundan de existencia.

Pequeñas partículas como nexo de unión
entre la belleza y el pensamiento.

Sueño o simplemente
mente sedada.

Sin intención capta la intuición,
el pie recepciona su próximo paso.

Recomponerles

Despiadadamente las palomas
atacan la pata del cerdo
refinada por aparatos sin alma.

Mala,
atora,
sin parar por nada.
Fríe la tapa,
credo pasa a la mente,
Dadá pide a esa.

Rata rara,
a Ana la sapa,
dala alas.

Suele soñar

Desde las entrañas del tren,
salta, grita y juega.

El tiempo pasa tan deprisa,
da las gracias por mostrar a los seres que llevan ese susurro.

Repetición cambiante de todo,
mantiene los ojos iluminados y encender la realidad.

Sin hacer, el pasaje más bello se abarca,
sencillez, es todo.
Todo recién estrenado por la mirada.

Escucha el ritmo,
suele soñar.

Hace esa cara sonreír al leer.
Historia a realizar,
Hazaña para ser creída.

Sin nada que pedir,
qué más puede pedir.

De entre las dualidades elige siempre la más humilde,
defiende sin obrar,
salvadoramente solo existe,
es.

viernes, 2 de julio de 2010

son las 17,20

En uno de miles de viajes entre un lado y otro de la bahía, subido de nuevo en el autobus que nos lleva de camino al descanso, se vomitan jugando estas letras...



larara,
la creatividad que inunda las cosas nuevas,
nieve y el calor del sol,
que tiembla de nuevo,
con huesos gastantes de viejo,
y así la rubia vacia su cuerpo,
desde dentro de si...
y...
y...
las sombras cambian de forma...
del añil a la azucena,
del sentir la marea...

Dame un rizo o qué?
deme un placer de cada y con ello el sudor de la piel
recubre las uñas manchadas de merchandaising "No Aprendas".

Y espadas de espadas rotas,
y lirios con olor a loto,
y un sabor a bilis,
y sigo roto.

Y asoma la sapiencia,
de que se se siente,
esta vez,
de nuevo.

Y viejos recuerdos,
recuerdo de nuevo,
aquellas hojas rotas que
nunca existieron en aquel otoño que
ni llegó ni se fue con la marea...

Y un rokero vestido de prada,
en el prado pastorea,
modorras ovejas.

La realidad imaginada toma su lugar en el blanco clorado,
y su pureza inmaculada se pierde entre expacios llenos de imágenes.