Enarbolando pecados,
sueños de calcetines prestados,
abrazos de tierra,
viento y semilla,
expuestos en bajamar.
Muriendo y quemandome crezco.
Amanece,
acariciandome el corazón,
¿Por qué actué sin piedad?
Quizás nos salvé la vida
creyendo en lo que era posible creer.
Entre paradojas
te recuerdo,
tan cerca,
tan sutil,
tan viva,
sin el esfuerzo aparente,
impalpable,
apareces,
en la inexplicable levedad irreal.
Cómo has sido,
en ese pequeño trazo de la linea del tiempo,
en el temporal,
demasiado significado inimaginable.
Doliendome el tiempo,
y el ser con agujeros sin saber
por dónde vinieron.
Pensándome en que me ocupes de nuevo,
hagámonos el favor desde el comienzo.
Que el destino nos vuelva
a cruzar los dedos.
Palma contra palma.
Abrazos y besos sin duelo.
Dominando el sueño,
saliendo fuera del tiesto,
saltemos del suelo,
en los mares de fuego
en la aventura de los caballeros,
atrapando cabellos.
Surcando la vida
nos miraremos cada vez.
Siente,
en tu pulso el ahora,
no hay nada más
en esta carta.
he cogido guijarros sonoros
ResponderEliminaren el círculo de los atardeceres
he desterrado chispas olvidadas
todavía desprenden fuego
he vuelto a cantar
dentro
de dentro viene esto
se divisan constelaciones antiguas
la nada se deja acercar de muy cerca sabes
se dispersan las telarañas del aburrimiento
y todo empieza a doler de repente
los bosques de la memoria duelen lentamente
las arenas del deseo duelen inmóviles
cada lunar invisible grita
yo
no existe
dentro crecen secretos salvajes y mudos
y se excavan pozos para hundirlos
en sus aguas remotas se refleja el sol
se refleja tu cara desconocida
entonces el sendero se torce
en los mapas se derrite
en tus manos se deshila
la sangre fluye y refluye
hemos derrotado la nada
el sendero camina con nosotros
¿adónde quieres ir ?
iremos a un lugar que carece de sentido
no hace falta entenderlo
iremos a orillas de un río
por si la sed
si no se apunten los árboles los dibujaré
vivos muertos altos alegres
para poder anochecer contigo
a la sombra de mis bosquejos
dentro por dentro estoy hecha ceniza
ceniza volcánica cubriendo los paisajes pasados
cielos de ocaso vendidos a la fama a cambio de dinero ilusorio
vistas panorámicas desde el nacimiento hasta la despedida en el umbral
en cada jirón de mis países interiores cae la blanca lluvia de cenizas
borrando los relieves dolorosos
revelando los rellenos de felicidad
dentro permanece el anhelo de vida muy terrenal
el animal que llamen mi persona
está quieto ahí dentro
despierto y paciente
vigila la germinación de las amapolas que acabas de sembrar sin darte cuenta
ahora he dejado los guijarros caer
rompiendo los espejos del charco barroso
he dejado el canto caer
como escampa
yopiiiii
ResponderEliminarhice una falta en la penúltima estrofa, no quería decir "llamen" sino "llaman" (el animal que llaman mi persona)
mmmm ¿te refieres a algo concreto diciendo que actuaste sin piedad? Es lo único con lo que no consigo vincular ningún sentido real. No me extraña si no te refieres a nada en concreto, yo lo hago a veces, pero parece que lo que escribes alude a una realidad externa a las palabras en si, por eso me pregunto.
Es peculiar como me diste de golpe energía para escribir algo; hacía tiempo que no escribía nada. Será que dirigirse a otra persona facilita y justifica la cosa...
A ver si salen otras cositas.Xo.